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Revista Haroldo

Diálogo con el pasado y el presente

20/09/2022

Una ley para saldar una “deuda histórica”

Cuidar en Igualdad y Diversidad

En el mes de mayo el presidente Alberto Fernández presentó el proyecto de ley “Cuidar en Igualdad” que viene a asumir una deuda histórica: reconocer las múltiples instancias y tareas que supone el cuidado de otres y defender el derecho de todes a cuidar en igualdad. Pero, ¿qué pasa con las familias, las infancias y las vejeces LGBTI+? Greta Pena avanza en algunas respuestas a esta pregunta.

En el mes de mayo el presidente de la Nación, Alberto Fernández, presentaba el proyecto de ley “Cuidar en Igualdad”, para su tratamiento legislativo en el Congreso de la Nación, una respuesta a uno de los históricos reclamos del movimiento feminista: la desigualdad de género en la distribución de los cuidados y su impacto en la economía. El proyecto establece la modificación de las licencias por cuidados, con el propósito de ampliar los derechos de les trabajadores gestantes, no gestantes y adoptantes, tanto del sector público como privado y considerando no sólo a quienes trabajan en relación de dependencia sino, también, a monotributistas, monotributistas sociales y autónomes. La propuesta, además, establece la creación del Sistema Integral de Cuidados de Argentina con perspectiva de género (SINCA).

Los cuidados constituyen un tema de debates, demandas e investigación que es extensamente abordado por los feminismos desde hace tiempo, para señalar la invisibilización de esas tareas y la falta de reconocimiento de su valor como trabajo. El activismo y las producciones académicas feministas advierten, además, que las tareas de cuidado recaen de manera predominante sobre las mujeres y diversidades; y esto no solo por el rol materno, que podría justificarse –de manera errónea, desde ya- en una función natural, sino por la imposición de ciertos estereotipos de género: quienes cuidan son en su amplia mayoría mujeres y personas de la diversidad sexual. Esos estereotipos nos permiten comprender por qué las profesiones y oficios relacionados con el cuidado –como la docencia y la enfermería, el cuidado de niñes, adultes mayores y personas enfermas- son asumidas de manera mayoritaria por esta población.

Greta Pena en la jornada de cuidados y diversidad en el Centro Cultural de la Memoria Haroldo Conti / Ministerio de las Mujeres, Géneros y Diversidad

Este proyecto de ley, entonces, viene a asumir una deuda histórica: reconocer las múltiples instancias y tareas que supone el cuidado de otres y defender el derecho de todes a cuidar en igualdad. Esta concepción de la igualdad en el derecho al cuidado –cuidar y recibir cuidados- se enmarca en los compromisos asumidos por el Estado argentino de transversalizar la perspectiva de género y diversidad en las políticas.  Las acciones que se deriven de este proyecto atenderán especialmente a las especificidades de las condiciones de vida de la población de lesbianas, gays, bisexuales, travestis, transexuales, transgénero, intersexuales (LGBTI+). 

La regulación del cuidado en Argentina no solo ha estado centrada en el rol de las madres, sino que, además, se sostiene sobre una concepción tradicional de familia: aquella formada por una pareja joven heterosexual y su descendencia biológica. Pero ¿qué pasa con las familias LGBTI+? Este proyecto ubica a la población LGBTI+ como prioritaria para las políticas públicas de cuidados, y esto también hace a la reparación de una deuda histórica.

Jornada de cuidados y diversidad en el Centro Cultural de la Memoria Haroldo Conti / Ministerio de las Mujeres, Géneros y Diversidad

El proyecto de ley amplía el régimen de licencias con y sin goce de sueldo a varones  y personas no gestantes de dos a 90 días; para gestantes pasa a ser de 126 días y, para adoptantes, 90 días, mientras que actualmente es cero. También contempla la licencia para acompañar el proceso de fertilización asistida y reconoce construcciones familiares por fuera de biologicismos y legalidades al incorporar la figura de referente afectivx, otorgando un lugar central a la organización comunitaria. Este punto es destacable pues, si bien en la actualidad no existen datos estadísticos oficiales en relación con el desarrollo de las acciones de cuidado de y hacia personas LGBTI+, se conoce una fuerte presencia de los cuidados LGBTI+ en el ámbito comunitario y se registran distintas experiencias como el armado de cooperativas travestis trans de cuidado y el trabajo de distintas organizaciones en torno a garantizar el ejercicio de derechos de niñes LGBTI+. Así, el reconocimiento del valor social y económico de las tareas de cuidado se constituye en una herramienta para fomentar el acceso al empleo de personas LGBTI+ y la visibilización de quienes que ya se encuentren trabajando como cuidadorxs.

Además, la inclusión de LGBTI+ como sujetos prioritarios de las políticas de cuidados es explícita en el texto del proyecto, que se alinea con la Ley de Identidad de Género (26.743) y la Ley de Salud Mental (26.657) respecto de la despatologización de las identidades de género. Esto impacta en LGBTI+ de manera directa por el reconocimiento de todas las identidades de género y las distintas formas de construir familias. Si bien niñeces y vejeces son sujetos prioritarios del cuidado, deben tenerse en cuenta las particularidades de la población LGTBI+ en esos momentos de la vida, como la expulsión de los hogares a edad temprana y, en particular, las vejeces de la población travesti-trans, con una expectativa de vida menor a la de la población total.

Jornada de cuidados y diversidad en el Centro Cultural de la Memoria Haroldo Conti / Ministerio de las Mujeres, Géneros y Diversidad

Los cuidados también son un tema que ocupa a las organizaciones de la sociedad civil y de la militancia política. Hace algunas semanas, en el marco de un encuentro sobre familias y diversidad impulsado por el Ministerio de Mujeres, Géneros y Diversidad, se pusieron en común experiencias de familias LGBTI+ respecto de la distribución de las tareas de cuidados y sobre las barreras a las que se enfrentan en las diferentes instituciones de cuidado, principalmente en el ámbito educativo y el sanitario. Asimismo, se conversó sobre el proyecto “Cuidar En Igualdad” y el reconocimiento de la diversidad de familias a la hora de un nacimiento o una adopción.

Así también, la Campaña Ciudadana ´´Paternar´´ organizó una acción federal de concentración frente al Congreso de la Nación, y con réplicas en distintos puntos del país, solicitando la ampliación de las licencias por paternidad. En la concentración, que contó con actividades recreativas y culturales para niñes, participaron legisladores y distintos referentes políticos y sindicales. El acto se centró en la demanda por la modificación del régimen de licencia por paternidad, siendo Argentina el país con una de las licencias por paternidad más bajas del mundo, de solo dos días. Pero la Campaña comprende que las licencias parentales son parte de una transformación más amplia en relación con el rol de los varones, las paternidades y las personas no gestantes en las tareas de cuidados. Lo que se reclama es un derecho que, en definitiva, implica mayores niveles de co-responsabilidad y, de ese modo, lo que está en juego es la igualdad también en los cuidados, cuidar en igualdad.

Jornada de cuidados y diversidad en el Centro Cultural de la Memoria Haroldo Conti / Ministerio de las Mujeres, Géneros y Diversidad

El Poder Ejecutivo facilitará los mecanismos para que la ciudadanía en general, las organizaciones sociales específicas en la materia y los sujetos prioritarios puedan participar y manifestarse en los procesos de diseño, ejecución y evaluación de las políticas públicas en materia de cuidados. Asimismo, se establece la conformación de un Consejo Consultivo “ad honorem”, con participación del sector privado y organizaciones de la sociedad civil con competencia en la materia, paridad de género y representatividad geográfica y federal, con participación prioritaria de las organizaciones de personas mayores, personas con discapacidad, de defensa de los derechos de niñes y adolescentes, organizaciones feministas y LGBTI+. Se considera central la incorporación de la mirada de organizaciones específicas de la materia y LGBTI+ para garantizar y promover el reconocimiento de las distintas formas en que se organizan los cuidados desde esta población.

El respeto de la diversidad está en la base de esta ley, que reconoce a los cuidados como una necesidad, un trabajo y un derecho, y que contempla la diversidad de las familias, los hogares monomarentales y las familias adoptantes. Su apropiación por parte de las organizaciones sociales y de base será clave para la ampliación de derechos y para nuestra democracia. Poner en discusión este proyecto desde la perspectiva de diversidad también es dar reconocimiento a las transformaciones sociales de las últimas décadas y avanzar en igualdad para todas, todes y todos.

Greta Pena

Subsecretaria de Políticas de Diversidad del Ministerio de las Mujeres, Géneros y Diversidad.

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