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Revista Haroldo

Diálogo con el pasado y el presente

10/02/2022

Día Mundial de la Radio

Los días de la radio

En 1946, un año después de la finalización de la Segunda Guerra Mundial, las Naciones Unidas inauguró su propia estación de radio. En 2012 la Unesco estableció el 13 de febrero como el Día Mundial de la Radio. Carlos Ulanovsky, maestro de la radiofonía argentina, resalta algunas virtudes de dicho medio: celebra la diversidad, establece –a través de la palabra- un acercamiento al discurso de la democracia y es una herramienta que tiene llegada a todos los sectores sociales.

En 1946, todavía con los cruentos cañones de la segunda guerra apuntando y humeantes, las Naciones Unidas inauguró su propia estación de radio. Eran tiempos de sanación, de suturar heridas severísimas, de empezar de nuevo y la radio tenía todo para cumplir ese rol reparador. En el año 2012, el Consejo Ejecutivo de la Unesco (la organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura) estableció la fecha del 13 de febrero de cada año como celebración del Día Mundial de la Radio. Lo hizo como un reconocimiento muy merecido, considerando a la radio como “el medio de comunicación más usado en todo el mundo”. También exaltó distintos valores para este medio de “potente alcance y de bajo costo económico”. A saber:

•    Celebra la diversidad.

•    Desde la palabra, establece un acercamiento al discurso de la democracia.

•    Es el escenario para que numerosas voces puedan expresarse con libertad.

•    La radiofonía es, además, “prenda igualitaria”, “recurso de participación” y una herramienta “con posibilidad de llegada a todos los sectores sociales”.

Audrey Azoulay, francesa y directora general de la Unesco, reafirmó recientemente la validez de aquellos principios. “Necesitamos más que nunca a la radio, como medio universal, humanista, libre…Sin ella, conquistas como el derecho a la información y la libertad de expresión se verían debilitadas”.

En el 2021 la Unesco adoptó el lema “Nuevo Mundo, Nueva Radio”. Desde la llegada del espantoso virus la radio, en nuestro país y en el resto del mundo, nunca bajó su voz. En el marco de la pandemia la radio se volvió aula y recreo; muro contra la desinformación; espacio de difusión y conocimiento difíciles de sustituir y, como siempre lo ha sido y será, una clase de compañía de características únicas.

La radio – la que se capta por aire o la que se difunde desde Internet; la que se escucha en una portátil antigua que cada tanto solo demanda el cambio de un par de pilas o la que se sigue desde el celular de ultimísima generación; la AM o la FM; la que se escucha en el auto por la ciudad o la que acompaña las labores del campo y ofrece servicio al poblador rural – sigue teniendo mucho para celebrar porque desde la sorprendente arquitectura de las voces acerca al oyente letrado asi como contiene al analfabeto. Otro de los grandes secretos de la radio es que no discrimina.

Tiene sentido la especial fecha de la Unesco, por su mensaje de unión, por su capacidad de adaptación en tiempos de encuentros y de desencuentros, en días normales y en años de emergencia mundial como los que aún nos desafían.

Una fecha de locos

Además de darle lugar al aniversario de la Unesco los argentinos – que, por naturaleza, somos muy radieros- duplicamos la celebración. Durante el primer Congreso Internacional de la Radio, realizado en Buenos Aires en 1934, representantes de más de 40 países eligieron como jornada – símbolo la del 27 de agosto de 1920. Aludía a la noche en que cuatro inquietos y talentosos jóvenes porteños – Enrique Telémaco Susini, César Guerrico, Luis Romero Carranza y Miguel Mujica – pusieron en el aire la transmisión radial reconocida desde entonces como la primera de alcance masivo (aunque en ese momento se calcula que estaban disponibles unos 50 receptores a galena) y con propósitos de continuidad artística. Esos muchachos, identificados como “los locos de la azotea”, fueron audaces y aprobaron largamente la materia de la proeza.

Sin ignorar lo que la agenda festiva de la Unesco dice, los argentinos contamos con otra fecha para celebrar a la radio como se merece.

Con 100 años ya cumplidos, la radio en Argentina – la generalista y la educativa, las muy masivas y las que dan voz a sectores que no la tienen, la comunitaria e indígena, las alternativas y los actualísimos podcasts, las estatales, las privadas y las que ahora están sostenidas por los oyentes- son una pasión nacional. La radio de las Naciones Unidas sigue en el aire a 76 años de su inauguración y también ofrece dentro de su Biblioteca Audiovisual y con acceso gratuito en las lenguas oficiales de la organización, un muy atractivo archivo de grabaciones históricas, recuperados a partir de la década del 40 a la actualidad. Por eso es estimulante señalar que esas fechas significativas conviven sin competir. Es que los días de la radio son todos los días.

Carlos Ulanovsky

Periodista y escritor. Lleva publicados más de 20 libros, la mayoría son investigaciones históricas sobre la radio y la televisión, entre ellos “Estamos en el aire”. Trabajó en radio desde 1972 e ininterrumpidamente desde 1984 hasta la actualidad. Entre 2003 y 2006 dirigió las dos radios de la ciudad (la AM 1110 y la FM 2por4).

Martín Eito

Es dibujante. Estudió con Óswal y Sábat. Obtuvo importantes premios en distintas bienales de arte joven. Trabaja para editoriales y medios gráficos argentinos y extranjeros. Publicó dos libros de su autoría y más como ilustrador.  Realizó animaciones para Internet y TV.

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