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Revista Haroldo

Diálogo con el pasado y el presente

16 de marzo de 2019

A 15 años de la creación del Espacio Memoria y Derechos Humanos

La ESMA, lugar sin editar si los hay

Daniel Schiavi, trabajador del Espacio Memoria y Derechos Humanos desde sus comienzos, reflexiona acerca de lo que él llama los "años de la Matriz", el período que transcurrió entre marzo de 2004 y diciembre de 2010: cómo fue el desalojo de los Marinos, cómo se pensó qué hacer allí, cuál es el rol de los guías. Un testimonio en primera persona sobre cómo se transformó el sitio.

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La ESMA, el edificio Cuatro Columnas

De Eduardo Luis Duhalde, Secretario de Derechos Humanos de Nación, a Élida Garcia, Señora de Limpieza.

De Rodolfo Mattarollo, Jefe de Gabinete de Duhalde, a los hermanos Sardina, de Protección.

De Gabriela Alegre, Subsecretaria de Derechos Humanos de la Ciudad de Buenos Aires, a Clara Yamamoto, Benefactora de Perros.

Y así tantos.

Entre palabras-cristal, y susurros-humo, se fue haciendo el Espacio para la Memoria, la Ex ESMA. Pasaron 15 años.

Lugar sin editar si los hay. Nuevo, en la historia argentina. 

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La ESMA

Y aclarando que esto no es poesía, se informa:

Para ocupar la ESMA, Néstor hizo un acto el 24 de marzo del 2004. Cuando se entró meses después, en el predio aún estaban los Marinos.

Para gestionar su desalojo, el Estado Nacional parió una Comisión Bipartita (Ciudad, Nación).

Para pensar qué hacer allí, se creó una Comisión Ad-Hoc incorporando a los Organismos de Derechos Humanos y a los Sobrevivientes.

Para tomar posesión la Ciudad creó una Unidad Ejecutora y un Equipo de Desembarco.

Fueron los años de la Matriz, de marzo del 2004 a diciembre del 2010:

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La ESMA

Se otorgaron los edificios.

Se pergeñó el relato histórico junto con los sobrevivientes.

Se esbozó una filosofía del sitio: potencia del vacío, conservación, austeridad e intervención mínima.

Se perfiló la singular protección del predio.

Se instaló el Archivo Nacional de la Memoria, el Instituto Espacio para la Memoria de la CABA (hoy devenido en ONG) y el Ente Público Interjurisdiccional que gestiona el Espacio.

Primeros años de forja, conviviendo con la Marina, separados por una valla ciega, donde confluyó el sobreviviente, el funcionario, el militante y el académico.

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La ESMA

De la pesadilla del CCD al sueño pellizcado de estar allí, 22 años después, siendo nosotros, viajeros de una Argentina Imposible.

Y para no recaer en la poesía fácil y terminar, se destaca un grupo de entre todos los grupos de trabajo: Los Guías.

Intersección del Espacio con la Sociedad, Baqueanos, Primera Piel de Contacto, Interfaz entre El Adentro y El Afuera, quienes tienen la responsabilidad y los huevos y ovarios, de pararse todos los días a la orilla de ese mar anónimo de visitantes y exponerse a su infinita variedad: Asalariados, Estudiantes, Jubilados, Turistas, Investigadores, ex Alumnos y Conscriptos, Altos y Bajos Funcionarios, Militantes, Creyentes, Astutos, Ingenuos, Fríos y Calientes, Escépticos, Maníacos y/o depresivos, Relativistas o Lapidarios.

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Visita a la ESMA

Y ellos, los Guías, siempre jóvenes.

¿Qué se puede explicar que no se sepa o imagine de su tarea?

Conocer de la Historia Gruesa (y de la Fina), manejar Conceptos, leer Situaciones, pispear Semblantes, tener timming para hablar y para hacer silencio, Estudiar, Compartir y Debatir tras las visitas, mantener los Instrumentos limpios y afilados.

Y pasar por el Aro de la Formación, el círculo de fuego de los testimonios de sobrevivientes: un Peso que Pasa de mano en mano, y que sólo con la luz de la inteligencia y el llamado ético se puede aligerar.

Brindemos pues, por ellos. Y también por todos aquellos que con su oficio, forjaron La Matriz en los primeros años del Espacio para la Memoria, la EX ESMA.

* Al autor no se le escapa el uso del masculino en la redacción del texto. La Lengua es hoy un zapato viejo que te raspa, pero no ves ninguno que te guste. Amén.

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